Experiencias de voluntarios: Clinicas

Emma Treadwell era primera voluntaria internacional para participar en el proyecto de clínicas en Ghana en 2001.

El tiempo que pasé en Ghana desde mayo hasta agosto 2001 he cambiado mi vida. No sólo he cambiado la manera yo miro y cuidar por mis pacientes en Canadá, pero también los ojos por que los miro.

Pasando tiempo trabajando en la comunidad local de una ciudad larga urbana, he mirado gente viviendo de medios simples, o pensaba así. Pasando tiempo en las clínicas rurales en Domiabra y Akwakaa me muestro una definición diferente de medios simples. En Canadá, simple o modesto niveles de vida están con frecuencia equiparado con tener un coche más viejo, quizás una casa pequeña, o sólo una tele. Sin embargo en Ghana significaría no tener agua corriente, o electricidad. Cuidé por muchos bebés enfermos y heridos, niños y adultos en Ghana, muchos de estos llegaron en la clínica sólo llevando la ropa se posaban. Mucha de esta gente han pasado sus vida entera trabajando con una tierra seca que a veces rechazaba estar granjeada, pero la mayor parte del tiempo sólo permitía suficiente cosecha para sustentar una fracción de los números que debería alimentar. Pobre status alimentario es común en la mayor parte de Ghana, significando niños son nacido dentro de una situación de pobreza que ofrece a ellos pocas alternativas. Desnutrido bebés llegan a ser enfermos niños que por turnos llegan a ser enfermos y insalubres adultos, que no saben un otro camino-, aquí voluntarios pueden hacer una diferencia.

Como enfermera registrada que esta siguiendo un grado medico, la gente con quien trabajé en las clínicas me llamaban `Doctora Emma`, y eso es como la gente en los pueblos me conocían también. Oído que alguien de Canadá llegaba, muchas habitantes que normalmente no buscan atención médico, vinieron a la clínica. Muchas mujeres embarazadas que de otra manera no buscan cuidado prenatal vinieron a la clínica. Muchas mujeres que pensaron que el fiebre de sus niños se puede bajar sólo, vinieron al clínica.

Mientras la atención de ser una extranjera era rara para mi, me da una grande oportunidad—me permite el suerte de examinar y valorar gente enferma quienes quizás no habrían hecho el viaje si no habrían oído `de la de Canadá’. Eso, para mi, era el beneficio más grande de mi tiempo en Ghana, porque me da la oportunidad de enseñar gente.
Di lecciones a las mujeres jóvenes que estuvieron capacitando para ser enfermeras. Pasamos muchas tardes delante de la clínica discutiendo nutrición, cuidado de heridas, usaría de antibióticas, enfermedades infantiles y varias otras asuntos. Las chicas habrán hecho preguntas, nos habremos hablado sobre soluciones posibles y ellas habrán hecho apuntas, ansiado de poner la nueva información en practica.

Unas lecciones improvisadas de fisiología habrán tenido lugar a la luz de una lámpara keroseno mientras sentamos en la sala de maternidad cuando una mujer progresó en su trabajo. A mi me siempre quedé estupefacto que en un país que parecía de tener poco para ofrecer, sus habitantes rurales, estas chicas, eran entusiástico y ambicionate de aprender sobre la enfermería. Ellas querían aprender para que puedan consagrar de su mismos, y Ghana es más acomodado por tenerlas.

Habría sido fácil para me ir a Ghana, asegurar cuidado medico, y volver a casa, sin embargo, eso no era mi intención, y no lo que Ghana necesitaba. Hay mucha verdad en el dicho que `si das un hombre un pesco, tu lo alimentas para un día, pero si lo enseñas de pescar, tu lo alimentas para una vida`, y aprendé esta verdad en Ghana.

Viviendo en Canadá, soy una persona muy afortunado y después de mi regreso de Ghana, recuerde como afortunado. Ahora, después de ver África, veo el mundo por ojos diferentes. Hay una necesidad por muchos voluntarios en Ghana, capacitado o de otra manera. No necesitas de ser un profesor para enseñar niños de leer, y no necesitas de ser un carpintero para ayudar construir clínicas y escuelas. En un trozo de la AMURTEL estacionario leí la frase “ dedica tu corazón a África”, y resueltamente o no, es exactamente lo que hice.

Viendo gente luchan cada día para sobrevivir me da dos cosas: ante todo me pone en furia. Me pone en furia porque millones de gente en Norteamérica no tienen ninguna ideá de los apuros que son realidad para gente africano. Segundo, me anima. Me anima a seguir un camino en mi carrera que me volveré a África, por ahora es un parte de quien yo soy. Mientras pasaba casi un año desde vuelve a casa de Ghana, un parte de mi no puede esperar por el día yo regresaré.

Gente que estan siguiendo carreras en cuidado o educacion por la salud son primeros candidatos para voluntar con AMURATEL, y animaría cualquiera considerando una posición como voluntario para aprovechar la oportunidad, te cambiarás. Verás cosas en África que antes sólo viste en la tele. Encontrarás gente de África quienes son en medio de la gente más alegre y contento que jamás encontrarás.

Verás un pais tan bonito así te preguntarás como puede ser tan tenaz, y no apoya la gente que lo quieren. Finalmente y más importante, hacerás una diferencia. Si tu ayudas un ninjo de leer, ayudas una madre de alumbrar, tratas la malaría de una persona, o una de los innumerables otras possibilidades, te prometo- hacerás una diferencia.

© KIDS Worldwide 2006   Last Updated: 21-Jan-2007